Uno de los baobabs más grandes y longevos de Madagascar, situado en el suroeste de la isla, está muriendo, posiblemente por el cambio climático y lluvias torrenciales que provocaron una infección fúngica, según los expertos citados por The New York Times. El árbol, venerado como sagrado por la comunidad local, tiene entre 1.000 y 1.500 años.
El ejemplar, conocido como 'Tsitakakantsa' —cuyo nombre en un dialecto local significa aproximadamente "si cantas a un lado del tronco, no se te oye desde el otro lado"—, ha entrado en su fase final y acabará colapsándose y desintegrándose. Los investigadores detectaron el año pasado un líquido oscuro y maloliente rezumando de su base. "Olía a hongos, pero peor, a descomposición", explicó Cyrille Cornu, especialista en baobabs. Por su parte, el guía local Wilfred Ramahafaly señaló que "la mitad del árbol ya se ha caído y la base es muy frágil".
