El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, condicionó una posible reunión con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, a que Kiev atienda las demandas de Budapest sobre la comunidad húngara en Transcarpatia, informa el portal Telex citando a funcionarios gubernamentales.
El encuentro solo podría concretarse si Ucrania avanza en la ampliación de derechos de la minoría húngara asentada en esa región occidental, fronteriza con Hungría. Por ahora, las conversaciones bilaterales están en fase técnica y solo si se producen avances concretos podría abrirse la puerta a una reunión entre Magyar y Zelenski, señala el medio.
Sin derechos culturales, lingüísticos ni administrativos
A finales de abril, Péter Magyar instó a Kiev a poner fin a las restricciones que afectan a la comunidad húngara en Ucrania y anunció que propondría a comienzos de junio una "reunión simbólica" con Zelenski en Béregovo (Beregszász, en húngaro), centro cultural e histórico de la minoría húngara en Transcarpatia. El objetivo, explicó, sería "ayudar a mejorar la situación de los húngaros de Transcarpatia y su permanencia en su tierra natal".
"Ha llegado el momento de que Ucrania elimine las restricciones de derechos vigentes desde hace más de una década y de que los húngaros de Transcarpatia recuperen todos sus derechos culturales, lingüísticos, administrativos y de educación superior, para que puedan volver a ser ciudadanos de Ucrania en igualdad de condiciones y con el debido reconocimiento", declaró.
Magyar denunció que la educación superior en Ucrania "sigue siendo monolingüe, que los exámenes de graduación se realizan en ucraniano y que no ha habido cambios sustanciales en otros ámbitos oficiales del uso de la lengua". También criticó que el ucraniano sea la única lengua oficial, lo que impide a la minoría húngara realizar trámites en su lengua materna, incluso en municipios de mayoría húngara. Añadió que continúan las restricciones al uso del húngaro en la vida pública, en la cultural y en las intervenciones de cargos oficiales.
En este contexto, instó a Kiev a "dar un gran paso en los ámbitos mencionados hacia los valores europeos y hacia una libertad e igualdad reales".
Discriminación a todo lo ruso
La imposición del idioma ucraniano en todas las esferas de la vida también ha vulnerado los derechos de los residentes que consideraban el rusa como su lengua materna. El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció a mediados de mayo que Ucrania es "el único país del mundo" donde un idioma oficial de la ONU —en alusión al ruso— está prohibido "en todas las esferas de la vida".
La violación de los derechos de la población rusohablante por parte de las autoridades de Kiev tras el golpe de Estado de 2014, apoyado por Occidente, así como el afán del régimen ucraniano por prohibir todo lo ruso a nivel legislativo, fueron algunas de las razones por las que el pueblo de Donbass optó inicialmente por autoproclamar las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y, más tarde —tras años de agresión militar de Kiev—, por adherirse a Rusia en un referéndum celebrado en 2022. Esa misma decisión se repitió en las consultas realizadas en las provincias de Zaporozhie y Jersón.