El papa León XIV presentó esta semana la encíclica 'Magnifica Humanitas', en la que aborda la doctrina social de la Iglesia en momentos de auge de la inteligencia artificial. En la presentación de su mensaje, en el que pidió una regulación más estricta de esta tecnología y una desaceleración en su desarrollo, llamó la atención la presencia del multimillonario Christopher Olah, influyente pionero del sector y cofundador de la empresa Anthropic.
En una columna publicada este martes por The New York Times se indica que la invitación a un "ejecutivo de tal calibre" resultó inusual. "Señala un intento de expandir la influencia de León XIV y su prioridad por el diálogo, incluso entre socios inesperados, mostrando una postura amistosa junto a un aparente adversario", reza el texto.
Por su parte, el cardenal Blase Cupich, de Chicago —la ciudad natal del Sumo Pontífice—, que estaba sentado en primera fila, afirmó: "Creo que la apertura del señor Olah, así como la del Santo Padre, puede ser el puente que permita que todo esto suceda".
La presencia del magnate puso de relieve el significativo poder que reside no solo en los gobiernos, sino también "en los principales actores económicos y tecnológicos", como señaló León XIV.
Un multimillonario ateo aliado con el Vaticano
Olah, quien se califica a sí mismo como ateo, se expresó a favor de la iniciativa del papa. "Necesitamos que más personas en todo el mundo […] hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí: tomar esto en serio, analizarlo detenidamente e impulsar los acontecimientos en una mejor dirección".
Así, advirtió que estos sistemas "no son los robots fríos y calculadores que nos anunciaron", sino que están diseñados a partir de nuestra información. "En muchos sentidos siguen siendo misteriosos, incluso para quienes los entrenamos", agregó.
Anthropic ha construido su imagen pública en torno al concepto de seguridad de la IA, campo en el que busca no solo crear modelos potentes, sino también controlables y guiados por principios éticos.


