Un grupo internacional de astrónomos descubrió un enorme agujero negro supermasivo que se formó en el universo primitivo antes que la galaxia que lo alberga, informó este miércoles la Agencia Espacial Europea (ESA).
Este objeto astronómico, de aproximadamente 50 millones de masas solares, apareció apenas 700 millones de años después del Big Bang en una galaxia diminuta llamada Abell2744-QSO1, ubicada a más de 13.000 millones de años luz.
🆕 This black hole could have formed as early as a second after the Big Bang!
— ESA Webb Telescope (@ESA_Webb) May 27, 2026
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Tras usar el espectrógrafo NIRSpec del telescopio espacial James Webb para mapear el movimiento del gas alrededor del agujero negro, los investigadores descubrieron que posee un patrón kepleriano casi perfecto, ya que que orbita alrededor de un punto central de forma similar a como los planetas giran alrededor del Sol.
Esto confirmó que la mayor parte de la masa del objeto, equivalente a dos tercios de la masa total de su diminuta galaxia anfitriona, está concentrada en el centro. "Es la primera medición directa de la masa de un agujero negro dentro de los primeros 1.000 millones de años después del Big Bang", indicó el investigador Roberto Maiolino, de la Universidad de Cambridge.
Using Webb, scientists have studied the gas orbiting a black hole in the centre of Abell2744-QSO1, a tiny galaxy more than 13 billion light-years away. The black hole appears to predate its host galaxy, possibly forming within the first second of the Big Bang!
— ESA Webb Telescope (@ESA_Webb) May 27, 2026
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Por otro lado, la galaxia QSO1 muestra una composición extremadamente primitiva, casi toda de hidrógeno y helio puros, con muy pocos elementos pesados. De acuerdo con los científicos, esto indica que apenas ha habido una formación significativa de estrellas, reforzando la idea de que el agujero negro precedió a los procesos estelares.
Desafiando los modelos establecidos
Este descubrimiento, publicado en las revistas Nature y Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, desafía los modelos clásicos de formación de agujeros negros, que presumían un crecimiento gradual a partir de estrellas colapsadas. Los especialistas sugirieron que se trata de una "semilla pesada" que pudo formarse directamente en los primeros instantes del universo, posiblemente mediante colapso directo de nubes de gas o como agujero negro primordial.
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