El Ministerio de Defensa del Reino Unido estudia revisar uno de los principios clave de la guerra moderna: la obligación de que un humano intervenga en la selección de objetivos para atacar. Según el diario Financial Times, el ministro de las Fuerzas Armadas, Al Carns, impulsa que esa supervisión sea opcional en circunstancias excepcionales.
"Siempre digo que debe haber un humano en el circuito. Pero hay que tener la capacidad de sacar al humano del circuito cuando sea necesario, porque nuestros adversarios no se preocuparán por tener un humano en el circuito", explicó Carns. El ministro aseguró que algunos sistemas actuales, como ciertos misiles, ya operan con alta autonomía para identificar y golpear objetivos.
La política oficial del Reino Unido desde 2022 exige una "participación humana apropiada al contexto" en los ataques. Además, Londres aseguró ante la ONU en 2024 que no posee armas completamente autónomas ni planea desarrollarlas. Sin embargo, los conflictos recientes han intensificado el debate dentro de la OTAN sobre si es necesario relajar esas restricciones.
La experta en derecho internacional Jessica Dorsey advirtió que excluir a los humanos de las decisiones de ataque "podría ejercer una presión significativa sobre los marcos legales existentes que regulan la responsabilidad, la previsibilidad y la protección de civiles". El Gobierno británico ya lanzó en febrero una revisión de su normativa militar para actualizarla "a la era actual de amenazas".