Un tribunal chino condenó este viernes a Shi Yongxin, exabad del Templo Shaolin (provincia de Henan), a 24 años de prisión por malversación de fondos y soborno, y le impuso una multa de 3,5 millones de yuanes (517.000 dólares).
El exlíder espiritual aprovechó entre 2003 y 2025 sus cargos como abad del templo y presidente de la fundación benéfica de Shaolin para desviar más de 131 millones de yuanes (19,36 millones de dólares) de las cuentas del templo y su fundación. Además, entre 2012 y 2022, malversó otros 151 millones para uso personal.
También aceptó sobornos por más de 11,63 millones de yuanes (1,7 millones de dólares) a cambio de favores en proyectos de construcción y operaciones comerciales del templo, y ofreció otros 5,67 millones a funcionarios públicos para obtener beneficios ilegales.
A pesar de la gravedad de los hechos, el tribunal reconoció que Shi confesó tras ser detenido y reveló voluntariamente otras actividades delictivas que los investigadores desconocían. El tribunal calificó los delitos como "particularmente graves" por el elevado monto, la larga duración y el impacto social negativo. Tras el veredicto, Shi aceptó la sentencia y renunció a apelar.