Subsidios bajo la lupa: el nuevo foco de tensión comercial entre China, EE. UU. y la UE

Según el informe, este aumento refleja un cambio estructural en la política industrial de numerosos países.

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicado este lunes señala que las subvenciones industriales están adquiriendo un peso cada vez mayor en la economía mundial, por lo que alerta que la competencia y el funcionamiento de muchos mercados podrían estar siendo alterados, recoge Bloomberg.

En total, las subvenciones registradas en los sectores analizados ascendieron a 108.000 millones de dólares en 2024, un aumento que refleja un cambio estructural en la política industrial de numerosos países.

Los sectores más beneficiados son las energías renovables, los semiconductores y las industrias pesadas. Según la OCDE, en 2023 y 2024 las ayudas públicas destinadas a grandes grupos manufactureros de 15 sectores estratégicos alcanzaron sus niveles más elevados desde la crisis financiera global.

China domina las ayudas

Pekín lidera la entrega de subvenciones estatales: sus empresas recibieron entre tres y ocho veces más apoyo gubernamental que las compañías de los países miembros de la OCDE, superando además ampliamente a otras grandes economías que no forman parte del organismo, como Brasil o la India.

De acuerdo con el informe, cerca del 60 % de las ganancias de cuota de mercado obtenidas por las compañías chinas entre 2005 y 2023 pueden atribuirse a este respaldo estatal, frente a una media global del 22 %.

Además, en el sector de los semiconductores, las ayudas públicas llegaron a representar cerca del 10 % de los ingresos de las empresas del país asiático en 2021 y 2022, mientras que la media mundial apenas superó el 2 %.

Foco de tensión comercial

Las ayudas públicas concedidas por China se han convertido en uno de los principales focos de fricción con Estados Unidos y la Unión Europea. 

Mientras que el presidente estadounidense Donald Trump ha denunciado que sectores como el automovilístico operan en condiciones de competencia desiguales debido al respaldo que reciben los fabricantes chinos, las autoridades europeas también han expresado su preocupación por la creciente presión que ejercen firmas como BYD o Chery sobre los productores locales.

Dudas sobre su eficacia

Sin embargo, pese a la expansión de estas políticas, las subvenciones no han demostrado mejorar ni la productividad ni la rentabilidad de las empresas beneficiadas. La OCDE advierte que, en realidad, tales prácticas podrían estar reduciendo los incentivos para invertir y competir mediante la innovación. 

El organismo considera que existe el riesgo de que las subvenciones provoquen que las compañías menos productivas ganen injustamente a expensas de competidores más innovadores y eficientes. "Esto podría acabar imponiendo costes a largo plazo a la economía mundial en forma de menor innovación, calidad de los productos y competencia, aunque los consumidores se beneficien a corto plazo de precios más bajos", detalla el informe.