Estados Unidos mantiene conversaciones confidenciales dentro de la OTAN sobre la posibilidad de ampliar a más países europeos el despliegue de medios vinculados a su paraguas nuclear, informó el Financial Times citando a fuentes al tanto de las discusiones.
Según el diario, la iniciativa busca transmitir a los aliados que una eventual reducción del apoyo militar convencional de EE.UU. en Europa, incluida la retirada de tropas y de sistemas de armas clave, no implicará un debilitamiento de las garantías de seguridad de Washington. El debate se produce en un contexto de inquietud en el continente por el posible repliegue de recursos militares estadounidenses hacia Asia y otras regiones, señala el medio.
El esquema en cuestión es el programa de reparto nuclear de la OTAN, que actualmente incluye a Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos, Turquía y el Reino Unido, aliados autorizados para albergar aeronaves de doble capacidad y bombas nucleares estadounidenses desplegadas bajo control de Washington.
Entre los países que han mostrado más interés en sumarse figuran Polonia y algunos Estados bálticos, según FT. Aunque por ahora no se vislumbra un acuerdo inmediato, la Alianza considera que el paraguas nuclear sigue siendo un componente irremplazable de la defensa europea, incluso si sus socios elevan de forma drástica el gasto en capacidades militares convencionales, como reclama la Administración de Donald Trump.
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La noticia de FT se publica en medio de tensiones crecientes dentro de la OTAN y críticas reiteradas del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia el bloque, al que calificó de un "tigre de papel" y un aliado "decepcionante". El mandatario ha cuestionado su capacidad e incluso ha sugerido la posibilidad de que Estados Unidos abandone la organización. Desde el inicio de su mandato, Trump ha intensificado la presión sobre la alianza, insistiendo en un mayor gasto en defensa y reclamando respaldo a sus acciones contra Teherán.
La disputa se intensificó después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, afirmara que se sentía "desilusionado" por el enfoque adoptado por EE.UU. e Israel contra Irán y, en su lugar, defendió la necesidad de que la Unión Europea trabaje decididamente en una solución diplomática para el conflicto.
Por su parte, el líder estadounidense defendió sus acciones contra la República Islámica, al asegurar que es algo "que otras naciones –o presidentes– deberían haber hecho hace mucho tiempo" y las contrastó con lo que, desde su punto de vista, representa el "fracaso" de Berlín bajo las riendas de Merz. "¡No es de extrañar que Alemania lo esté haciendo tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!", sentenció.
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