Ante la continuidad de una crisis aguda en Oriente Medio, provocada por la agresión estadounidense-israelí contra Irán, Rusia ha actualizado y complementado con nuevos elementos su concepto de seguridad para la zona del golfo Pérsico, según comunicó este martes su Ministerio de Relaciones Exteriores.
El enfoque ruso para garantizar la seguridad en esa región se basa en los siguientes principios:
- El compromiso de todos los Estados con respecto al derecho internacional, las disposiciones fundamentales de la Carta de la ONU y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y en primer lugar lo que concierne al respeto a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de los Estados, a la diversidad de sus modelos sociopolíticos, a la resolución de los problemas internos sin injerencia externa ilegal, en el marco del derecho, mediante un diálogo nacional inclusivo, como condición importante para mantener la estabilidad interna y la concordia interconfesional.
- El multilateralismo como vía para garantizar la participación de todos los actores interesados en la evaluación conjunta de la situación, la adopción y el cumplimiento de las decisiones. Excluir a cualquier parte de este proceso, por una u otra razón, es contraproducente.
- El carácter universal del sistema de seguridad en el golfo Pérsico. En la base de la correspondiente arquitectura multilateral se encuentra el principio de una seguridad única e indivisible, el respeto a los intereses tanto de los actores regionales como extrarregionales, incluidas las dimensiones militar, económica, energética, de transporte y medioambiental.
- El avance gradual hacia la creación de un sistema de seguridad inclusivo en el golfo Pérsico, comenzando por resolver los problemas más agudos y actuales que enfrenta esta subregión. Esto se refiere a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, el compromiso con la no proliferación nuclear, así como la lucha conjunta contra los desafíos más apremiantes de la actualidad, ante todo el terrorismo internacional.
- El principio de gradualidad aplicado a la adopción, por los países del golfo Pérsico, de medidas para fortalecer la confianza y ofrecer garantías mutuas de seguridad en esa subregión.
Como posibles pasos para aplicar los principios de este concepto, Rusia propone a los Estados situados en esa subregión y a las partes extrarregionales que confirmen su compromiso con el respeto a la soberanía y la integridad territorial, a la renuncia al uso de la fuerza o a la amenaza de usarla para resolver disputas. También se plantea desarrollar e implementar medidas colectivas de fomento de la confianza en el ámbito militar para asegurar transparencia y previsibilidad; establecer que los Estados del golfo no cederán su territorio a terceros para ataques contra vecinos; conseguir acuerdos de control de armamentos; pasos hacia una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio y Norte de África; profundizar la cooperación multilateral económica, humanitaria y ambiental; dar impulso a infraestructuras energéticas, de transporte y comunicaciones; y, en navegación, guiarse por el derecho consuetudinario aplicable y la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, de 1982, para el paso inocente y de tránsito y la libertad de navegación, priorizando la seguridad de buques y tripulaciones.
Rusia "parte de la base de que este documento está llamado a dar un nuevo impulso al proceso de debate sustantivo de ideas y propuestas orientadas a la formación gradual de un sistema integral de seguridad colectiva en la zona mencionada", e invita "a todos los países con una postura constructiva a realizar esfuerzos conjuntos para elaborar una visión común de sus objetivos y tareas", reza el comunicado.