El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que la incorporación de su país en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo de EE.UU. es tan "arbitraria", que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, no tuvo argumentos para sustentar la medida coercitiva en su comparecencia ante el Congreso, celebrada la víspera.
"La inclusión de Cuba en la unilateral lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo es tan arbitraria y carente de sentido moral, que el propio Secretario de Estado de EEUU carece de argumentos ante el Congreso de ese país para sostener la imposición de esa medida criminal", escribió Rodríguez en su cuenta de X.
En su opinión, "el único fin" que persigue este tipo de medidas es político, para "asfixiar por todas las vías posibles a la economía cubana, provocar una crisis humanitaria y promover una intervención militar".
La acusación contra Rubio
"Su careta se desmorona (…) alarma que el máximo órgano representativo de ese país permita la mentira de un servidor público", expresó el canciller al referirse a Rubio.
En su comparecencia ante el Congreso, el pasado martes, el secretario de Estado de EE.UU. acusó sin pruebas a Cuba de patrocinar el terrorismo y de apoyar a los "grupos radicales de izquierda en el hemisferio occidental".
En otra interacción, el titular de Relaciones Exteriores cubano manifestó que ese país valora "profundamente" las muestras de apoyo a Cuba que se hicieron el pasado fin de semana desde otros países y las "movilizaciones en rechazo al criminal cerco económico, comercial, financiero y energético impuesto contra el pueblo cubano por el gobierno de EE.UU.".
A inicios de este año, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
El texto acusa sin pruebas al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de supuestamente permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
Sobre esas bases infundadas, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
A principios de mayo, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, avisó que planeaban imponer nuevas sanciones contra Cuba. Luego lo concretó con medidas coercitivas adicionales contra varios funcionarios del gabinete del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
- El 20 de mayo, la Justicia de EE.UU. acusó al expresidente de Cuba, Raúl Castro, y a otras cinco personas por presuntamente haber causado la muerte de cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, en el contexto del derribo de dos aeronaves, en 1996. Desde entonces, La Habana ha afirmado que los aviones incursionaron ilegalmente en su espacio aéreo y que actuó conforme a derecho.
- Ante las acusaciones, las autoridades cubanas valoraron que la maniobra judicial de Washington no es más que "un acto despreciable e infame de provocación política, que descansa en la manipulación deshonesta del incidente que llevó al derribo sobre el espacio aéreo cubano" y cuyo fin último es justificar ante la opinión pública el recrudecimiento del bloqueo y las "amenazas de agresión armada".