En medio de la polémica por la compra de un vehículo de uso personal, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, anunció que donará su camioneta a un organismo estatal educativo.
Orsi destinará su auto a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) para que se trasladen niños, especialmente en el interior de la nación sureña, dijo en entrevista con el medio local El País.
En su opinión, con la cesión definitiva del vehículo podrá zanjar la polémica que creció en los últimos días cuando se hizo público que adquirió una camioneta Hyundai de alta gama con un descuento de 25.000 dólares.
El mencionado auto, que tenía un valor inicial de 79.000 dólares, fue comprado por el mandatario por 54.000 dólares, lo que implica un descuento del 31 %.
El mensaje de la víspera
En un mensaje institucional de poco más de dos minutos, el presidente uruguayo dio su versión de lo ocurrido y manifestó que se le planteó la posibilidad de cambiar su auto, modelo 2020, por uno de 2024.
Según dijo, aceptó el cambio porque el nuevo vehículo tenía las condiciones de seguridad y "las características apropiadas" para la magnitud de su cargo. "Consideré viable la propuesta", añadió, e hizo la compra.
Recordó que desde que llegó a la primera magistratura se trasladó en su auto de forma exclusiva y dijo que luego alternó con un vehículo de la Presidencia.
Ante las críticas, Orsi aseveró que "el valor de la operación está registrado en la factura" que ya presentó, al igual que su "patrimonio e ingresos" reflejados en su declaración jurada.
"Sé que hoy hay dudas sobre el cómo y el por qué de todo este proceso. Lo entiendo. Lo primero que quiero precisar es que me he movido siempre con la verdad", añadió.
Conforme a sus alegatos, "jamás hubo algún otro interés ni negociación" con su auto y solo buscaba no "generar un gasto extra al Estado".
¿Qué pasó?
El caso estalló la semana pasada, cuando el programa 'Así nos va', de Radio Carve, presentó una extensa investigación sobre el patrimonio del presidente y reveló las inconsistencias en la compra y el valor del vehículo que adquirió el 21 de febrero del año pasado, es decir, solo ocho días antes de asumir como presidente.
De hecho, durante su primera jornada como jefe de Estado, Orsi se trasladó en la camioneta de lujo, por lo que la oposición comenzó a pedir informes para determinar si se había cometido alguna irregularidad.
Jorge Díaz, prosecretario de Presidencia, justificó a Orsi con el argumento de que la compra del vehículo se concretó cuando todavía no era funcionario público, por lo que no se violó ningún código de ética. Además, el Gobierno difundió la versión de que se había tratado de una "gentileza" de la empresa concesionaria, lo que avivó la polémica.