Los siete últimos automóviles de la marca Saab, que permanecían almacenados en la abandonada fábrica de la compañía en Trollhattan (Suecia), fueron subastados el pasado sábado, alcanzando un precio conjunto de unos 90.000 euros, según un comunicado de prensa, difundido por la casa de subastas Klaravik.
Entre los lotes se encontraban tres Saab de preproducción de 2011, los últimos en salir de la línea de montaje antes de la quiebra. Los otros cuatro vehículos eran eléctricos de Nevs —la empresa china que intentó relanzar la marca sin éxito—, y entre ellos había un modelo de 2018 que se convirtió en el coche más caro de la subasta.
"Ver que los precios finales alcanzan tales precios es, por supuesto, enormemente gratificante, y demuestra que el legado de Saab —a través de sus seguidores devotos— vivirá durante muchos, muchos años más", declaró Nina Selander, CEO de Nevs.