La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que no quiere tener un conflicto con EE.UU., pero ello no va a impedir que defienda la soberanía del país ante la campaña que la ultraderecha de ambos países lleva a cabo para dañar la relación bilateral.
"¿Qué queremos nosotros, un conflicto con Estados Unidos? No, claro que no. Queremos que haya tratado comercial y todo lo mejor para México y la relación conjunta. Es decir, no es que queramos generar un problema", afirmó la mandataria en una conferencia de prensa en la que analizó de manera extensa el clima de tensión que tiñe el vínculo bilateral.
"No podemos cerrar los ojos y decir: 'bueno, no pasa nada', porque sí pasa. Tenemos que hacer conciencia de lo que estamos viviendo y buscar siempre la vía diplomática, buscar todos los mecanismos que nos permitan tener una buena relación con nuestro vecino porque ni ellos se van a ir a ningún lado ni nosotros nos vamos a ir a ningún lado", añadió.
También recordó que las presiones de EE.UU. son históricas, ya que ese país siempre ha querido utilizar el tema del narcotráfico para influir políticamente en México. "Ahora es uno de los elementos centrales", expresó Sheinbaum, quien detalló la estrategia que ha llevado a cabo su Gobierno para combatir al crimen organizado y pacificar el país y que, en solo 18 meses, ha logrado reducir el promedio diario de homicidios dolosos en un 49 % y extraditar a decenas de criminales a EE.UU.
Presiones
Todo ello, agregó, demuestra que, contrario a lo que denuncia la ultraderecha, hay resultados positivos en las políticas de seguridad, por lo que de ninguna manera se justifica la insistencia de que EE.UU. opere militarmente en México, como ha propuesto el presidente Donald Trump con el apoyo de opositores mexicanos.
La presidenta recordó que la presión hacia México se ha reflejado, por ejemplo, en la declaración de los cárteles como organizaciones terroristas en EE.UU.; en la presencia ilegal de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo en Chihuahua; y en la solicitud "urgente" de extradición en contra de un gobernador, un alcalde y un senador en funciones y de otros siete funcionarios y exfuncionarios mexicanos.
"Ahí es donde decimos: ¿qué pruebas hay? Todavía no presentan las pruebas [...]. ¿Cuál es el sentido?, vale la pena preguntarse por qué, por la historia que existe y las campañas que hemos tenido en contra, si realmente es un asunto jurídico, si realmente es un asunto de querer pacificar a México y tiene que ver con delincuencia organizada, o hay otros intereses como la elección de Estados Unidos en noviembre o la elección que vamos a tener nosotros el próximo año", señaló al insistir en que no defiende a los acusados, sino al país.
"Hay que tener una visión de largo plazo. Lo importante es preguntarse hasta dónde somos nosotros los que decidimos en México y hasta dónde son los de fuera los que deciden por nosotros. Es muy importante esta reflexión, por eso dije siempre que este es un tema de soberanía", añadió.