Los ciudadanos de Albania se han reunido por quinto día consecutivo en la plaza Skanderbeg de la capital, Tirana, para protestar contra la construcción de un complejo turístico de lujo en Zvernec, que cuenta con una inversión de 4.000 millones de dólares, según reportan medios locales.
Su objetivo es continuar la marcha hacia la oficina del primer ministro, Edi Rama, para evitar la realización del proyecto, financiado por la compañía Albania Land Development, adquirida por empresarios cataríes en colaboración con Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump.
Los participantes han coreado consignas en las que reiteraban su demanda de que se descarte por completo el proyecto, como "No al diálogo", "Cancelen el proyecto", "Quiten la valla" y "Albania no está en venta". Rama afirmó que cree que el origen de las protestas es una guerra híbrida instigada desde el extranjero.
El primer ministro indicó que no abandonará el proyecto y, en respuesta a las demandas de renuncia, dijo que no ha intentado dialogar con quienes, según él, han sido incriminados desde el extranjero, entre los que señala a Grecia. Además, aseguró que solo dialoga con quienes votaron por él. Sobre quienes aúllan "como chacales de Amanecer Dorado [partido de extrema derecha griego]" y se presentan ante su despacho, Rama dijo que "son solo un instrumento de Dios".