Un casco azul serbio de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Unifil, por su sigla en inglés) murió y dos más, de nacionalidad española, sufrieron heridas tras el impacto de un proyectil de mortero cerca de la ciudad de Marjayún, en el sur del país.
Aunque la Unifil no le atribuyó el ataque perpetrado el miércoles a nadie, el suceso se produjo mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacan el sur de la nación árabe como parte de su ofensiva contra el grupo Hezbolá.
"Todos los ataques contra las fuerzas de paz deben ser investigados con prontitud, y los responsables deben ser procesados de manera efectiva y rendir cuentas por sus actos", declaró el portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric.
