Las autoridades de Kiev, capital de Ucrania, han desmantelado el monumento al famoso escritor Mijaíl Bulgákov, originario de esa ciudad, informan medios locales.
La medida contra la estatua, que se ubicaba en la parte central de la urbe, fue tomada conforme a una resolución adoptada por el Ayuntamiento de Kiev en diciembre pasado, que ordenó el retiro de objetos y elementos urbanos relacionados con "la historia y el simbolismo de la historia imperial rusa y soviética".
Bulgákov, que nació en Kiev en 1891, cuando la ciudad formaba parte del Imperio ruso, escribió principalmente en ruso y es considerado uno de los escritores más influyentes del siglo XX. Conocido a nivel mundial por su obra 'El maestro y Margarita' —publicada mucho después de su muerte—, el autor también se consagró como novelista con obras como 'Corazón de perro', 'Morfina' o 'La Guardia Blanca', ambientada en Kiev durante los tumultos de 1918.
La lista de objetos por desmantelar con el objetivo de "repensar el espacio público" también incluye monumentos al compositor Mijaíl Glinka, la poetisa Anna Ajmátova, el símbolo 'Kiev, ciudad heroica' con la imagen de una estrella de cinco puntas, la piedra conmemorativa por el centenario de Vladímir Lenin y la placa en honor al célebre compositor Piotr Chaikovski, entre otros.
También se prevé hacer cambios en un monumento consagrado a los soldados liberadores: redactar el texto en ucraniano, sustituir las fechas '1941-1945' por '1939-1945' y cambiar la expresión 'Gran Guerra Patria' por 'Segunda Guerra Mundial'.
- El desmantelamiento de los monumentos relacionados con la cultura rusa o la época soviética, una práctica que se ha vuelto frecuente en Ucrania, empezó tras ser promulgada la ley de 'descomunización'. Con el inicio de la operación militar especial, la campaña contra todo lo ruso solo se recrudeció.
- Moscú ha condenado la destrucción del patrimonio cultural y los ataques a la memoria histórica, acusando a Kiev de violar las normas internacionales y vulnerar los derechos de los ucranianos rusoparlantes. Las autoridades de Rusia han descrito la campaña como un intento de reescribir la historia y separar a Ucrania de sus raíces culturales.


