La Justicia francesa ha abierto una investigación por torturas y crímenes de guerra por el trato que recibieron los activistas de una flotilla con destino a la Franja de Gaza por parte de Israel, donde se encontraban detenidos tras ser interceptados en aguas internacionales, infroma AFP.
La denuncia fue presentada por el canciller del país galo, Jean-Noël Barrot, por los malos tratos sufridos por los ciudadanos franceses que formaban parte de la flotilla, tras la difusión de un video por parte del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, en el que humillaba a los detenidos.
A raíz de ello, París vetó a Ben Gvir la entrada en su territorio.