Un estudio sugiere que la dieta cetogénica, alta en grasa y baja en carbohidratos, podría tratar la anorexia nerviosa. Casi el 75% de las 22 participantes con el trastorno mejoraron lo suficiente como para caer por debajo del umbral diagnóstico tras seguir la dieta durante 14 semanas bajo supervisión médica, según el texto.
El efecto se atribuiría a que la dieta restaura una liberación defectuosa de energía en las células cerebrales, reduciendo la ansiedad y la compulsión a restringir alimentos. Guido Frank, de la Universidad de California en San Diego, señaló que, con supervisión adecuada, podría eliminar el impulso compulsivo de autoayuno, similar a una adicción.
De las 22 mujeres, 18 completaron el estudio, mostrando mejoras significativas en síntomas de anorexia y depresión. El texto precisa que el objetivo no fue evaluar el aumento de peso, sino la viabilidad del enfoque, y todas se mantuvieron en un rango de IMC saludable a ligeramente bajo sin recaer.
