La industria automotriz alemana registró peores resultados frente a sus competidores al inicio de año debido a aranceles, conflictos internacionales y problemas tecnológicos, informó Reuters este viernes, citando un análisis de la consultora Ernst & Young (EY).
Los ingresos globales del sector aumentaron un 2% en el primer trimestre, impulsados por empresas japonesas y estadounidenses, mientras los fabricantes alemanes sufrieron una caída del 4%, bajo la amenaza de mayores presiones futuras por el encarecimiento del combustible y la inflación derivados de la crisis de Irán.
"La totalidad de la industria automotriz alemana está experimentando una profunda transformación estructural", afirmó el especialista sectorial de EY, Constantin Gall, quien atribuyó el descenso a pérdidas en Estados Unidos y China, sobrecapacidad costosa, altas inversiones en software, el lento despliegue de la movilidad eléctrica y concluyó que "2026 será otro año de crisis".
