El periódico La Repubblica ha detectado una cierta disensión entre la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y otros líderes europeos, después de que la jefa del Gobierno italiano no acudiera a la cumbre UE-Balcanes en Tívat, Montenegro, acogiéndose en un evento menor de su agenda interna.
Su ausencia evitó la presión a Roma para una entrada rápida de Kiev en la Unión, aunque con rango de 'país asociado', estima el diario.
Además, Meloni no asistirá a las dos próximas reuniones europeas con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, un argumento más para concluir que la primera ministra atraviesa "momentos difíciles" en sus relaciones con otros altos cargos de la UE.