El Papa León XIV instó a que la religiosidad histórica de España no se convierta en un "museo del pasado", sino en una "escuela de fe" viva y actual. Durante su homilía en la Misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, invitó a los españoles a comprometerse personalmente en la construcción del bien común y a no limitarse a conservar tradiciones como meros recuerdos históricos.
El Pontífice describió esta escuela de fe como un espacio que enseña a arrodillarse tanto ante Dios como ante el prójimo, promoviendo la gratitud del amor para romper las cadenas del egoísmo. Subrayó que dicha enseñanza implica una presencia activa en los desafíos de la sociedad, llamando a no huir sino a involucrarse en la edificación del bien común.
En otro pasaje de su intervención, León XIV aclaró que las procesiones del Corpus Christi no son una "supervivencia folclórica" o un mero adorno estético. Afirmó que estas manifestaciones, que durante siglos han plasmado la piedad, el arte y la cultura del pueblo español, expresan un profundo sentimiento espiritual basado en la fe en la presencia del Señor Resucitado.
Finalmente, el Papa destacó que la belleza y elegancia de las alfombras florales, altares, custodias y cantos que acompañan esta celebración no son simples ornamentos, sino expresión viva de una fe que debe seguir inspirando a la España de hoy y de mañana.