Las urnas cerraron este domingo en Armenia tras una tensa jornada electoral, en la que casi 3 millones de ciudadanos estaban llamados a elegir entre al menos 17 partidos y dos bloques políticos para definir la composición del Parlamento.
Una contienda con tres favoritos
La batalla principal se libró principalmente entre las fuerzas políticas más populares. El partido Contrato Civil del primer ministro Nikol Pashinián, que gobierna desde 2018, busca renovar su mayoría constitucional para mantenerse en el poder sin necesidad de coaliciones.
Su principal rival fue el bloque Armenia Fuerte, liderado por el empresario Samvel Karapetián —uno de los hombres más ricos del país, arrestado en junio de 2025 tras desafiar al Gobierno por temas relacionados con la Iglesia apostólica armenia—, que promete reformas económicas y defiende mantener relaciones sólidas con Rusia.
Por su parte, la Alianza Armenia de Robert Kocharián también cuenta con importante respaldo popular, acusando a Pashinián de haber deteriorado los lazos con Moscú. Otra fuerza importante fue el partido Armenia Próspera de Gágik Tsarukián.
Arrestos y denuncias de la oposición
La jornada electoral no estuvo exenta de controversia. Samvel Karapetián denunció este mismo domingo que se estaban produciendo arrestos masivos de sus simpatizantes durante el día de la votación. "En estos mismos momentos se están llevando a cabo arrestos de nuestros simpatizantes; a muchos los arrestaron hoy, y ayer arrestaron a más de 100 personas. Pero no pasa nada", declaró Karapetián tras ejercer su derecho al voto en el Parlamento armenio, donde sus seguidores lo recibieron con ovaciones.
El líder opositor calificó el intento de suspender la participación de su bloque en los comicios como "otra muestra de falta de cultura", y señaló que el actual primer ministro "no tiene otra opción para mantenerse en el poder que arrestar y presionar a la oposición y a sus partidarios".
Dilema geopolítico en juego
Estas elecciones no solo determinan la futura composición del Legislativo, sino también la orientación geopolítica del país. Al ser Armenia una república parlamentaria, el ganador controlará de facto el Ejecutivo, el Legislativo y, en gran medida, el Judicial durante los próximos cinco años. Entre los temas clave están las relaciones con Azerbaiyán y el acercamiento con la Unión Europea, que Pashinián promueve activamente.
Karapetián, por su parte, aboga por una política equilibrada: "Me alegraría que Armenia no sufriera nuevas convulsiones. Debemos tener buenas relaciones con todos: con Estados Unidos, con la Unión Europea y con Rusia", afirmó.



