La Selección de Irán llegó la madrugada del domingo a Tijuana, una ciudad mexicana fronteriza con EE.UU., en donde establecerá su campamento para el Mundial de Fútbol 2026, con un potente mensaje contra Washington.
Usuarios de redes sociales reportaron que los miembros del equipo de la nación persa se colocaron en sus trajes un pin con el número 168, en referencia a las niñas y niños de la escuela iraní de Minab, masacrados tras uno de los bombardeos perpetrados por EE.UU.
El conflicto armado, iniciado de manera unilateral por Washington y Tel Aviv el pasado 28 de febrero, ha impactado de lleno en el seleccionado iraní y en la organización de la Copa del Mundo, que iniciará esta semana y se celebrará en tres países: México, EE.UU. y Canadá.
De acuerdo al cronograma, la selección debutará el 15 de junio contra Nueva Zelanda en el Estadio Los Ángeles; ahí mismo jugará seis días más tarde frente a Bélgica y, por último, el 26 de junio se medirá ante Egipto, en Seattle. En un principio estaba previsto que el equipo iraní tuviera su base en EE.UU., pero ya no será posible.
Discriminación
La participación del seleccionado iraní deberá lidiar con trabas adicionales. A días de la cita deportiva, EE.UU. otorgó las visas para participar en el Mundial, pero los jugadores enfrentarán restricciones de entrada y salida el mismo día: no se les dio el derecho a pernoctar en el país, informó a la prensa el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh.
En una decisión sin precedentes en la historia de las Copas del Mundo, a los jugadores de la selección de Irán se les prohibió permanecer durante las noches en territorio estadounidense. Según el acuerdo alcanzado, deberán ingresar al país por la mañana el día de cada partido y abandonarlo por la noche después del juego.
El tiempo restante permanecerán en su base de entrenamiento en la ciudad mexicana de Tijuana, justo en la frontera con EE.UU. Todo ello tras retrasos de varios meses en la emisión de los visados y en medio del continuo conflicto militar entre Washington y Teherán.
Pero los problemas no han terminado. El sábado, la Federación de Fútbol del país persa denunció que EE.UU. había demostrado un comportamiento "discriminatorio y deliberado", al negarse a emitir visas para varios miembros del equipo, en víspera de que inicie el Mundial.
Por su parte, el embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, enumeró las múltiples trabas que el Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, le ha impuesto al seleccionado. "Estados Unidos desea que Irán no participe, el propio Donald Trump hace algunos meses publicó un tuit y dijo que Estados Unidos no sería un lugar para los futbolistas iraníes", recordó en una entrevista televisiva.
"La FIFA ha hecho lo mejor para que nuestra selección pueda participar en el Mundial (...), estamos dispuestos a obedecer todas las directrices de la FIFA", agregó al convocar a EE.UU. a que use la competencia para impulsar la paz a nivel global y la solución de los conflictos políticos.