El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, demandó esta jornada el cese de las sanciones estadounidenses sobre Cuba, al considerar que la más reciente ampliación de las coerciones, vigentes desde hace más de seis décadas, están "causando graves daños a la población y poniendo vidas en peligro", según consta en una nota de prensa difundida por su oficina.
"Las restricciones al combustible impuestas desde principios de 2026 y el reciente endurecimiento de las sanciones extraterritoriales, en conjunto, perjudican directamente a los cubanos, especialmente a los más vulnerables. Hay niños que mueren porque los médicos carecen de acceso a suministros médicos y medicamentos esenciales. Esto es inaceptable. Estas sanciones deben levantarse de inmediato", valoró el funcionario.
Sostuvo asimismo que los paquetes de sanciones "severas", capaces de afectar "a sectores enteros de la economía", "producen efectos generalizados, indiscriminados y severos en las poblaciones" y "son incompatibles con los principios básicos del derecho internacional de los derechos humanos".
Arreciamiento peligroso
El organismo explicó que tras la orden ejecutiva de enero pasado, cuando EE.UU. declaró al país antillano una amenaza para su seguridad nacional, se interrumpieron los envíos de combustible a la isla, lo que trajo como consecuencia una caída drástica en los inventarios locales y una crisis eléctrica persistente, con apagones que superan las 20 horas diarias.
A esas dificultades se añadieron las sanciones adicionales impuestas en mayo, "algunas de ellas con efecto extraterritorial sobre entidades privadas, como comerciantes, aseguradoras, empresas turísticas o navieras, instituciones financieras y otras involucradas en el suministro de combustible o relacionadas con los sectores energético, de defensa, minero, financiero y de seguridad del país".
Así, desde la oficina del alto comisionado advirtieron que el conjunto de las medidas coercitivas unilaterales de la Casa Blanca sobre La Habana afectan "significativamente los derechos humanos de la población, en particular su acceso a suministros y servicios esenciales, como agua, alimentos y atención médica".
En detalle, aludieron a la "presión extrema" que pesa hoy sobre servicios médicos esenciales en áreas como salud materna, diálisis y oncología, al tiempo que recalcaron que los más recientes datos oficiales relativos a la salud pública muestran "tendencias alarmantes", al registrar retrocesos en la mortalidad infantil y en la sobrevivencia de niños con cáncer.
"Los medicamentos esenciales escasean gravemente, con niveles de suministro reducidos a cerca del 30 %. La escasez de combustible está afectando la cadena agroalimentaria, lo que ha provocado una disminución del 60 % en la producción de alimentos y un aumento drástico en los precios de los productos básicos", ilustraron.
Obstáculos
Para la entidad de la ONU especializada en derechos humanos, el arreciamento de las sanciones estadounidenses también ha dificultado la labor de entidades humanitarias, incluso de aquellas que hacen parte del sistema de Naciones Unidas.
En adenda, destacaron que si bien "en cualquier circunstancia, las actividades humanitarias básicas deben permanecer protegidas", en la práctica, "muchos actores del sector privado están imponiendo restricciones que van más allá de los requisitos legales debido a la preocupación por las sanciones", lo que se ha traducido en "mayores retrasos en las adquisiciones, interrupciones en el transporte marítimo y una creciente incertidumbre en las cadenas de suministro humanitarias".
"Cuba enfrenta un creciente aislamiento. Las empresas se están marchando. Cada vez menos aerolíneas vuelan al país. Está prácticamente desconectada de los sistemas de pago internacionales. El aumento de las temperaturas estivales incrementa el riesgo de propagación de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua. La temporada de huracanes aumenta aún más la exposición. Esto crea una tormenta perfecta para el deterioro social y económico, y el sufrimiento del pueblo cubano", puntualizó Türk.
Amenaza a Cuba
- El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.



