El vicepresidente estadounidense, JD Vance, reconoció este lunes que existen divergencias entre Washington y el Gobierno israelí respecto a la estrategia hacia Irán, en medio de las negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Durante una entrevista en Fox News, Vance señaló que Israel y EE.UU. comparten numerosos intereses, aunque también enfrentan situaciones en las que sus prioridades no son las mismas. Según explicó, el objetivo principal de Washington es impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
El vicepresidente sostuvo que la Administración Trump considera que los acontecimientos de los últimos meses han creado las condiciones necesarias para alcanzar un acuerdo duradero con Teherán. "Israel puede estar de acuerdo o no, pero creemos que esto es lo mejor para los intereses de EE.UU.", afirmó.
En ese sentido, criticó el acuerdo nuclear alcanzado durante la presidencia de Barack Obama. "El principal problema del acuerdo de Obama fue que no existía un régimen de inspecciones adecuado para garantizar que los iraníes nunca pudieran construir un arma nuclear", aseguró.
Desconfianza
Vance aseguró que la Casa Blanca continuará impulsando las conversaciones porque considera que esa es la misión para la que Trump fue elegido. También destacó que cualquier entendimiento deberá incluir mecanismos estrictos de supervisión para verificar el cumplimiento de los compromisos iraníes.
"No asumo que nadie esté actuando de buena fe", dijo Vance al referirse a las negociaciones con Teherán, y subrayó que la verificación será clave en cualquier pacto futuro. No obstante, sostuvo que Teherán parece interesado en poner fin al conflicto y aseguró que, si se concreta un acuerdo bajo las condiciones planteadas por Trump, representará "un gran triunfo para el pueblo estadounidense".
Las declaraciones de Vance se producen en medio de crecientes señales de desacuerdo entre Washington y Tel Aviv sobre el rumbo del conflicto. Según informó Axios citando fuentes estadounidenses e israelíes, la Casa Blanca busca consolidar un acuerdo con Irán y evitar una escalada regional, mientras que el Gobierno de Benjamin Netanyahu mantiene una postura más favorable a continuar las operaciones militares.
Netanyahu necesita que el conflicto contra Irán continúe para "mantenerse políticamente vivo en Israel", mientras que Trump necesita que "la guerra termine para seguir políticamente vivo en EE.UU.", resumió un funcionario estadounidense.