La tasa de pobreza entre los sudaneses —tanto residentes como expatriados— se elevó a 73 % por causa de los efectos de la guerra desatada en ese país africano desde abril 2023, informó el ministro de Recursos Humanos y Bienestar Social, Mutasim Ahmed Saleh, en una reunión celebrada esta semana en El Cairo, Egipto.
Medios locales refieren que en noviembre pasado, la cartera de Saleh declaró que la pobreza se disparó de 21 % a 71 %. Eso significa que, para ese momento, cerca de 24 millones de personas vivían por debajo del umbral de tres dólares al día, establecido por el Banco Mundial. Actualmente, la cifra es mayor. Asimismo, en un informe publicado en abril por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se advirtió que si el conflicto persiste, 60 % de la población —unos 36 millones de personas— estarían en condición de pobreza extrema para 2030.
Entretanto, las autoridades sudanesas están en la búsqueda de fondos para financiar 500.000 proyectos dirigidos a jóvenes, así como a iniciativas destinadas a mejorar la producción de alimentos por medio del suministro de semillas y fertilizantes. El plan, que tiene como horizonte el año 2030, pretende paliar los daños dejados por la conflagración, que incluyen la pérdida masiva de medios de subsistencia, la reducción de la ingesta de alimentos, la despatrimonialización, el trabajo de menores y el matrimonio infantil.