El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió este viernes a la nueva arremetida de sanciones del Gobierno de EE.UU. y señaló que las acciones que emprende Washington en la actualidad son parte de un "renacimiento del fascismo en estado puro".
El mandatario cubano indicó a través de X que la administración de Donald Trump pretende "justificar su crimen" de bloqueo total contra la isla caribeña, "con pretextos absurdos, que solo buscan ocultar su criminal objetivo: asfixiar al pueblo cubano".
En ese sentido, Díaz-Canel señaló que Washington solo aspira a que la población cubana se rinda "por hambre, necesidades y enfermedad. Estamos asistiendo al renacimiento del fascismo en estado puro", afirmó el mandatario.
Pretenden justificar su crimen con pretextos absurdos, que solo buscan ocultar su criminal objetivo: asfixiar al pueblo cubano, hacerlo rendir por hambre, necesidades y enfermedad.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) June 12, 2026
Estamos asistiendo al renacimiento del fascismo en estado puro.
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En la víspera, Washington sancionó a la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET), encargada de las operaciones de crudo y gas en la isla caribeña. Las autoridades estadounidenses detallaron que la medida contra la estatal petrolera se vincula a las sanciones relacionadas con Rusia y a su la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas, mejor conocida como (SDN).
La nueva sanción recrudece el bloqueo económico y comercial que mantiene Washington contra la isla desde hace más de seis décadas, y que especialmente, desde que asumió el presidente de EE.UU., Donald Trump, su segundo mandato en enero de 2025, ha arreciado su política de cerco y asfixia total hacia los cubanos.
Esta política extraterritorial de EE.UU. ha venido acompañada también de serias amenazas, en las que el propio Trump ha señalado que estaría dispuesto a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno de Cuba, que denuncia estas acciones de Washington como una táctica de "genocidio".
Además, en reiteradas ocasiones la administración Trump ha admitido que el objetivo de su política contra Cuba es impedirle cualquier tipo de ingresos económicos a La Habana e incluso bloquear el suministro de petróleo, que es fundamental para los requerimientos energéticos de la mayor de las Antillas.
La situación afecta gravemente a la economía del país caribeño, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas por parte de la Casa Blanca, que han puesto en peligro servicios fundamentales para Cuba como energía, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo, entre otros.


