El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, y que los adultos deberán verificar su identidad para usar esas plataformas. Los críticos consideran que se trata de una excusa para concretar su objetivo a largo plazo de introducir la identificación digital por la puerta de atrás.
Starmer presentó la medida el lunes y afirmó: "Sencillamente no estoy dispuesto a ser un espectador cuando la seguridad y la felicidad de nuestros niños están en juego". Según su despacho, los menores de 16 años no podrán acceder a aplicaciones "de usuario a usuario" como X, Instagram*, TikTok y Facebook*, ni transmitir en directo ni enviar mensajes a desconocidos en aplicaciones de videojuegos.
Los llamados chatbots de inteligencia artificial de "compañía romántica" también quedarán prohibidos, y los jóvenes de 16 y 17 años tendrán restricciones nocturnas en redes sociales. La prohibición entrará en vigor en 2027.
¿Es popular la medida?
En apariencia, es una victoria fácil para Starmer. Nueve de cada diez padres apoyarían la prohibición, según The Guardian, y el 76 % de los británicos la respalda, de acuerdo con un sondeo de YouGov. En un momento en que Starmer enfrenta cuestionamientos dentro de su propio partido y bajas valoraciones, el anuncio le resulta oportuno. Sin embargo, las cosas se complican cuando se trata de la aplicación de la prohibición.
¿Tendrán los adultos que demostrar su edad?
Los detalles de los mecanismos de aplicación siguen siendo vagos, pero los mayores de 16 años tendrán que acreditar su identidad para usar las aplicaciones restringidas. El despacho de Starmer dijo que el modelo será similar al de Australia, donde los los usuarios deben escanear su rostro o presentar una identificación oficial.
La Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido ya exige verificación de edad para acceder a sitios web pornográficos, mediante escaneo facial, datos bancarios, comprobaciones de tarjetas de crédito o identificación digital.
¿Es la prohibición una excusa para imponer la identificación digital?
Starmer intentó sin éxito introducir la identificación digital obligatoria el año pasado, argumentando que permitiría al Gobierno hacer un mejor seguimiento de los migrantes ilegales. Sin embargo, el plan fue rechazado por todos los partidos de la oposición. El líder de Reform UK, Nigel Farage, dijo que "no supondría ninguna diferencia para la inmigración ilegal, pero se usará para controlarnos y penalizarnos al resto de nosotros".
Decenas de diputados del propio Partido Laborista de Starmer también condenaron la iniciativa, y una petición pública reunió más de 1,5 millones de firmas. Starmer dio marcha atrás en enero, por lo que la identificación digital sigue siendo opcional en el Reino Unido.
Según cifras de Ofcom, el 89 % de los usuarios adultos de internet en el país usa al menos una plataforma de redes sociales. Al obligar a estos usuarios a demostrar su identidad para acceder a ellas, la prohibición de Starmer impone de hecho una forma de identificación digital a una población que la rechazó rotundamente el año pasado. Así lo ven algunos ejecutivos tecnológicos: el dueño de X, Elon Musk, describió la ley como "un lobo con piel de cordero" y afirmó que "el verdadero objetivo es permitir que el Gobierno del Reino Unido rastree a todo el mundo".
La verificación "es la cuestión de fondo", escribió en X el director ejecutivo de Shopify, Tobi Lutke. "'Que alguien piense en los niños' normalmente no tiene nada que ver con los niños", añadió.
¿A quién podría afectar la prohibición de redes sociales en el Reino Unido?
La ley podría afectar a todos los usuarios de teléfonos inteligentes, no solo a quienes usan redes sociales. Meta**, propietaria de Facebook e Instagram, ha argumentado que la verificación debería recaer en Apple y Google al configurar los dispositivos iOS o Android, en lugar de en las propias plataformas. Si bien esto permitiría a Meta evitar la responsabilidad legal, también vincularía cada cuenta de iOS o Android a una persona real y a cada dispositivo con su usuario.
Starmer respalda este enfoque. Una semana antes de anunciar la prohibición, instó a Apple y Google a implementar tales comprobaciones a nivel de dispositivo para, supuestamente, "hacer imposible que los niños tomen, compartan o vean imágenes de desnudos". Implementar esta ley exigiría a las empresas tecnológicas escanear cada foto en busca de desnudez, una medida que Apple introdujo en 2021 y abandonó dos años después tras las protestas de los defensores de la privacidad.
Signal, una aplicación de mensajería cifrada, amenazó con abandonar el Reino Unido si el plan de escaneo seguía adelante. "Obligar a todos los residentes del Reino Unido a demostrar su edad o a que se escanee todo su contenido, simplemente para ejercer su derecho fundamental a comunicarse, es una propuesta peligrosa", dijo la empresa. "Sabemos que las capacidades de vigilancia masiva y censura se ampliarán, formando una herramienta peligrosa que se empuñará tanto en el Reino Unido como en el extranjero para censurar y vigilar todo lo que puedan considerar 'amenazas' o 'contenido dañino'", advirtió.
¿Cómo podría abusarse de la prohibición?
Vincular cada cuenta de redes sociales a una persona identificable supondría, en la práctica, el fin del anonimato en línea en el Reino Unido, y asociar cada teléfono inteligente a un individuo daría al Gobierno un poder sin precedentes para rastrear los movimientos de delincuentes, disidentes políticos y ciudadanos de a pie por igual.
"Miles de personas en el Reino Unido ya son detenidas cada año por publicaciones políticas", escribió en X el director ejecutivo de Telegram, Pavel Durov. "¿Se trata realmente de proteger a los niños o de identificar a más personas para detenerlas?", añadió.
Según datos de The Times de abril pasado, en Reino Unido unas 30 personas son detenidas cada día (12.000 al año) por mensajes o publicaciones ofensivos en línea. Esta cifra ya supera los registros de China, Alemania y Rusia combinados, aunque no todos los cuerpos policiales británicos consultados divulgaron sus datos, por lo que la cifra real podría ser mucho mayor. En cambio, solo el 11 % de los casos de delitos violentos y sexuales en Inglaterra y Gales terminan con un sospechoso detenido o imputado, conforme datos de 2024.
Cientos de personas fueron detenidas ese año por publicaciones en redes sociales en apoyo de disturbios antiinmigración, y un hombre fue condenado a tres años de prisión por retuitear un mensaje antiinmigración. Musk, que tildó a Starmer de "Keir de dos niveles" tras la liberación anticipada de más de 1.000 delincuentes graves para despejar espacio en las cárceles para infractores por delitos de expresión, declaró que el Reino Unido es "un Estado policial" tras el anuncio de la prohibición.
¿Ha construido Keir Starmer un Estado policial?
La semana pasada, Ofcom ordenó a las empresas de redes sociales activar un "protocolo de crisis" para detener la propagación de contenido que "incite al odio racial o religioso, profiera amenazas o incite a la violencia". La Unión Europea ya ha usado un mecanismo similar —el 'Sistema de Respuesta Rápida'— para censurar discursos políticos considerados "desinformación" durante elecciones. Ofcom señaló que su orden es una respuesta directa a la "desinformación" que alimentó los disturbios antiinmigración de 2024.
Con todos los usuarios británicos de redes sociales verificados, ese contenido no solo sería eliminado: sus autores podrían ser fácilmente identificados, localizados y procesados a una escala mayor que 2024. Además, "incitar al odio racial o religioso" es un término vago, y ante la amenaza de procesamiento y encarcelamiento, muchos usuarios de redes sociales probablemente optarán por no compartir ese tipo de contenido.
Así, vídeos de delitos cometidos por migrantes —como el reciente intento de decapitación en Belfast— u otros incidentes que podrían causar disturbios —incluida la detención y muerte de Henry Nowak por acusaciones infundadas de 'racismo' el año pasado— podrían no salir nunca a la luz. El Gobierno británico podría eludir así preguntas incómodas que han desatado disturbios violentos y hundido la popularidad de Starmer.
Ya sea que este escenario sea una consecuencia inevitable de la prohibición o el objetivo de Starmer desde el principio, el resultado final es el mismo. "Nos convertiremos en una de las primeras democracias del mundo en exigir identificaciones para acceder a internet", declaró el lunes la directora de Big Brother Watch, Silkie Carlo. "Hemos visto el crecimiento de la vigilancia en este país […] y estamos caminando como sonámbulos hacia un Estado de vigilancia total", concluyó.
*Propiedad de Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.
**Calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.







