La Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón y el Cuerpo de Marines de Estados Unidos iniciaron el sábado el ejercicio de campo Resolute Dragon, centrado en capacidades de defensa de islas, que se extenderá hasta el 30 de junio en la región de Kyushu, en el suroeste de Japón, y en la prefectura de Okinawa, informó Nikkei.
Según el medio, la fuerza japonesa prevé desplegar por primera vez en la isla de Miyako aeronaves de transporte V-22 Osprey con base en Camp Saga, con el objetivo de entrenar el traslado de heridos desde esa isla hasta la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Estados Unidos en Futenma, en la isla principal de Okinawa.
En la ceremonia de apertura en Camp Kengun, en la prefectura de Kumamoto, el teniente general Seiji Toriumi, comandante del Ejército Occidental de la fuerza japonesa, señaló que demostrar capacidades de defensa "es muy importante para la paz y la estabilidad en la región del Indo-Pacífico".