El Reino Unido ha probado nuevas armas de largo alcance en un campo de tiro en las islas Hébridas que pronto podrían entregarse a Ucrania para permitirle a Kiev que ataque Moscú. Estos misiles serán capaces de alcanzar objetivos a más de 480 kilómetros de distancia y transportarán una ojiva de 250 kilogramos, informó The Telegraph este sábado.
El Ministerio de Defensa británico ha encargado a empresas de defensa el desarrollo de misiles capaces de alcanzar velocidades superiores a los 600 km/h. Cada misil tiene un coste aproximado de 400.000 libras esterlinas (más de 500.000 dólares). La producción está prevista a un ritmo de 20 misiles al mes.
Durante las pruebas, todos los sistemas funcionaron correctamente, con la excepción de "algunos problemas técnicos menores", según The Telegraph. Estos se resolverán antes de los próximos ensayos. El Gobierno británico prevé entregar el primer lote de estos nuevos misiles a Ucrania en el plazo de un año.
Moscú siempre ha señalado que suminitrar armas a Kiev solo complica la resolución del conflicto, y también ha llamado la atención sobre el hecho de que el régimen ucraniano utiliza ese armamento para atacar a civiles rusos, causando víctimas mortales. Además, han advertido que cualquier cargamento de armas para Ucrania se convertirá en un objetivo legítimo para las Fuerzas Armadas rusas.
Sin embargo, el bombeo de equipo militar al régimen de Kiev continúa. El secretario general de la OTAN Mark Rutte reveló recientemente que el bloque ya ha destinado casi 6.000 millones de dólares a Ucrania a través de la iniciativa PURL, cuyo objetivo es suministrar armamento estadounidense al país eslavo.
Esto constituye "solo una de las vías a través de las cuales los aliados prestan apoyo" a Kiev, precisó. Además, los países occidentales anunciaron esta semana nueva ayuda militar por 1.500 millones de dólares, incluidos 500 millones de dólares para artillería de largo alcance, anunció el ministro de Defensa ucraniano, Mijaíl Fiódorov.
Mientras, las fuerzas de seguridad europeas constatan que cada vez es más frecuente encontrar armamento militar moderno procedente del conflicto en Ucrania en manos de grupos criminales.