Agentes y exmiembros de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. acusaron a la entidad de envenenar y hacer que mucha gente muriera, debido a su estrategia contra el fentanilo.
"Por nuestra propia ceguera deliberada, podemos decir: 'En realidad no sabemos qué pasó con las drogas'. Pero al 100 % hicimos que muriera gente", dijo el agente especial de la DEA David Howell, en declaraciones a AP.
Esto ocurrió porque, de acuerdo con el agente, la estrategia consistió en permitir que miles de pastillas de fentanilo llegaran a las calles para armar casos penales; es decir, había un monitoreo de los envíos de la droga, pero esta no era incautada, mientras fiscales federales buscaban abrir causas grandes contra los traficantes.
"Envenenamos a nuestra comunidad para armar casos", agregó Howell. Versión que fue respaldada por Alex Uballez, quien fue fiscal federal de EE.UU. en Nuevo México desde 2022 hasta el año pasado.
Ese enfoque se aplicó entre 2023 y 2025, poniendo en peligro potencialmente a comunidades en Albuquerque y sus alrededores; lugares que, según recoge el mencionado medio, están en el epicentro de la epidemia de fentanilo. Aunque las muertes por sobredosis a nivel nacional en EE.UU. cayeron 14 % en 2025, en Nuevo México hubo un incremento de 21 %.
De acuerdo con Uballez, la estrategia evidenciaba la falta de recursos con los que contaban y su convencimiento de que someter a la Justicia a organizaciones más grandes podría tener un impacto mayor que incautar cada envío de drogas.
"Vale la pena atrapar a los peces más grandes (...) y eso salvará más vidas", expresó el exfiscal.
"Legales"
La portavoz de la DEA, Amanda Wozniak, dijo a la agencia de noticias que "las decisiones de investigación en cuestión fueron legales, razonables dadas las circunstancias y coherentes con las directrices del Departamento".
Sin embargo, manifestó que "las descripciones públicas que sugieren que la DEA permitió a sabiendas que el fentanilo llegara a las comunidades son falsas y tergiversan fundamentalmente los hechos". Explicó que las indagaciones incluyeron escuchas telefónicas autorizadas por un tribunal, en las que agentes y fiscales "realizaron vigilancia en tiempo real, recopilación de inteligencia y análisis operativo dirigidos a organizaciones de narcotráfico de mayor escala".


