Especialistas chinos han culminado la construcción de la torre de observación marina más alta de la región, una estructura de 100 metros que se convertirá en un pilar fundamental para el monitoreo climático en la zona. Situada a 80 km de las costas de Guangdong, la instalación ha sido diseñada para soportar condiciones extremas y dispone de sensores de última generación que operan sin interrupción para recopilar datos meteorológicos, reporta South China Morgen Post.
La torre, construida para soportar vientos de más de 200 km/h, olas fuertes, alta humedad y salinidad, está equipada con sensores que recopilan datos las 24 horas sobre velocidad del viento, temperatura, humedad y presión atmosférica a diferentes altitudes. Es casi tres veces más alta que la estructura anterior más alta en la región.
La Administración Meteorológica de China explicó que los meteorólogos no podían monitorear adecuadamente las condiciones atmosféricas a diferentes altitudes, lo que limitaba la información sobre fenómenos extremos como tifones y tormentas eléctricas. La torre permitirá monitorear cambios ambientales cada 10 metros y cuenta con una plataforma de equipos en la cima con radar avanzado.
La estructura fue completada el 17 de junio frente a la costa de Yangjiang, en la provincia de Guangdong, y será remolcada a una posición a 80 km de la ciudad y a una distancia similar de la península de Leizhou y la isla de Hainan, una de las rutas más comunes de tifones.

