El sargento del Ejército estadounidense Quornelius S. Radford fue sentenciado a seis cadenas perpetuas consecutivas, con posibilidad de libertad condicional, tras ser declarado culpable de intentar asesinar a cinco soldados y a su prometida.
La condena se dictó este martes en la corte marcial de Fort Stewart, días después de que el juez militar lo hallara culpable de dos cargos de intento de asesinato premeditado y cuatro de intento de asesinato no premeditado. El caso involucra un grave episodio de violencia dentro de una instalación militar estadounidense y ha reavivado el debate sobre la seguridad y la salud mental en las fuerzas armadas.