La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, podría reforzar su poder en la institución mediante la ampliación de la Secretaría General —el departamento que coordina el trabajo de toda la Comisión y depende directamente de la presidenta—, que recibirá este año nueve puestos adicionales de alto nivel, informó este miércoles el boletín Brussels Playbook de Politico citando un documento interno de la CE.
De acuerdo con los funcionarios de la Unión Europea (UE) consultados por el medio, el plan de personal forma parte del presupuesto de 2027 y fue aprobado por los comisarios el 10 de junio, aunque no se ha hecho público. En total, la Secretaría General contará con diez nuevas plazas: nueve de nivel administrativo superior y una de asistente.
Los nuevos funcionarios se dedicarán a preparar dos de los elementos más importantes del Marco Financiero Plurianual (2028-2034): el Fondo Europeo de Competitividad, destinado a impulsar la industria y la innovación en la UE, y los Planes Nacionales y Regionales de Asociación, que definen las inversiones en cada país y región miembro.
'Telaraña' de Von der Leyen
La Comisión confirmó la reasignación y señaló que algunos de los nuevos empleados ayudarán a coordinar el trabajo sobre el próximo presupuesto, la competitividad y la soberanía tecnológica. Según Politico, este movimiento refleja la creciente centralización del poder en torno a Von der Leyen.
Asimismo, la publicación recuerda que inicialmente la Secretaría General fue concebida como una oficina de coordinación administrativa, mientras que ahora abarca el plan de recuperación pospandemia (NextGenerationEU), las políticas de seguridad, la financiación de Ucrania y otras áreas estratégicas de la agenda europea.
Los poderes que solían residir en las direcciones generales de gasto —como la DG REGIO, responsable de política regional— podrían trasladarse progresivamente a la Secretaría General, lo que en la práctica acercaría el control de esas decisiones directamente a la presidenta.
Paralelamente, los recientes ascensos de Céline Gauer y Elisabeth Werner, dos ex altas funcionarias de la Secretaría General, a los puestos más altos de las direcciones de Energía y Agricultura son un ejemplo claro de cómo Von der Leyen está colocando a personas de su confianza en puestos clave.


