Un soldado ucraniano capturado por las fuerzas rusas relató cómo fue movilizado forzosamente por reclutadores en Ucrania y cómo terminó optando por desertar.
"Fue por la tarde, justo me estaba preparando para ir al trabajo. Salí a la parada y esperé el autobús de la fábrica [su lugar de trabajo], me subí a él. Ya nos acercábamos a la ciudad y había un puesto de control", narró Dmitri Meleshko en un video publicado por el Ministerio de Defensa de Rusia.
Según cuenta, en ese punto estaban cuatro policías y seis reclutadores escondidos detrás de unos arbustos, quienes lo obligaron a salir del vehículo. "Les dije que no iría a ningún lugar, me cogieron por los hombros y me echaron", recuerda.
El prisionero también habló sobre los tratos que recibió en el centro de entrenamiento militar: "Se podría decir que desde el principio nos dieron un poco de acción. Los instructores nos disparan a los pies con una pistola para que corramos más rápido".
Por último, el militar capturado describió su experiencia en el campo de batalla en donde él y otros tres soldados cayeron en una emboscada tras lo cual decidieron entregarse a las fuerzas rusas. "Nos dispersamos, cada uno fue por su lado. Con el tiempo, después de vagar y vagar, encontré a los chicos y me rendí", dijo.
Escasez de tropas y reclutamiento coercitivo
La movilización forzosa se ha convertido en una práctica común en el país, mientras las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentan a una gran escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción. En la Red aparecen regularmente imágenes de comisarios militares reclutando a la fuerza a hombres en plena calle, transportes públicos, hospitales o incluso bloqueándolos en sus coches mientras conducen.
En la ciudad ucraniana de Odesa, ciudadanos rompieron las ventanas de un minibús de reclutadores y ayudaron a los movilizados a escapar pic.twitter.com/61d4uHLEhL
— Sepa Más (@Sepa_mass) December 6, 2025
Además, se registran enfrentamientos de los reclutadores con multitudes o mujeres, mientras muchos se resisten a la movilización.
Por su parte, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, reconoció la existencia del problema, aunque afirmó, sin presentar prueba alguna, que muchas imágenes que evidencian la brutalidad de los comisarios militares ucranianos fueron, supuestamente, generadas por Rusia para agudizar la cuestión.


