El ministro de Educación de Israel, Yoav Kisch, afirmó este jueves en una entrevista en el Canal 14 que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó a Benjamín Netanyahu para que Israel se retirara del sur del Líbano.
Según el político, el inquilino de la Casa Blanca "quería, en sus conversaciones con el primer ministro, provocar nuestra retirada", pero Netanyahu le respondió "de forma muy clara: 'Eso no va a suceder'".
Kisch añadió que la postura del Gobierno es no desplazar sus tropas mientras Hezbolá siga amenazando a sus residentes y soldados. "No nos retiraremos del sur del Líbano mientras exista esa amenaza", subrayó, antes de concluir que "por eso se necesita un primer ministro fuerte".
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte presión internacional sobre el país hebreo para reducir su actividad militar en territorio libanés, en paralelo a los esfuerzos de Washington por cerrar un acuerdo con Irán. En Israel, parte del debate interno gira precisamente en torno al margen de maniobra que deja esa negociación a las Fuerzas de Defensa israelíes frente a la milicia chiita.


