A medida que se acerca el 4 de julio, fecha en la que Estados Unidos conmemorará el 250.º aniversario de su independencia, las divisiones políticas podrían convertirse en un obstáculo para la celebración común en el país: uno de cada cinco estadounidenses dice que no lo celebrará, según una encuesta conjunta de la agencia Reuters y la empresa Ipsos.
El sondeo reveló que entre los que no festejarán, una cuarta parte son votantes demócratas y el 8 % son republicanos, lo que refleja una brecha política en la percepción de la festividad. Asimismo, el pesimismo se extiende más allá de la celebración: dos de cada cinco encuestados no creen que el país sobreviva otros 250 años.
