Fluffy, el gato de la familia Kirby, apareció sano y salvo en un insólito lugar tras permanecer desaparecido durante 30 horas en Needham, Massachusetts, después de que unos contratistas realizaran trabajos en el baño de la vivienda, recogen medios locales.
Sus dueños creyeron que el animal había escapado por la puerta principal y llegaron a buscarlo por el vecindario con la ayuda de un especialista en recuperación de mascotas y un pastor alemán, pero no lograron encontrarlo. "Nunca pensé que volvería a verlo", afirmó Melissa Kirby.
La mujer escuchó un maullido proveniente del interior de la casa y descubrió una pata saliendo de un agujero bajo una bañera recién instalada. Un fontanero acudió de urgencia y liberó a Fluffy en menos de una hora. Tras el incidente, la familia decidió colocarle un dispositivo para rastrear su ubicación.