Estados Unidos firmó este miércoles un acuerdo para construir una embajada permanente en Jerusalén, en un acto que el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, calificó como decisión "irreversible" y reafirmación del reconocimiento de la ciudad como capital de Israel.
Huckabee aseguró que el proyecto consolida la decisión adoptada por el presidente Donald Trump en 2017, de trasladar la embajada, y sostuvo que "nadie volverá a intentar mover esa bandera de Jerusalén ni apartarla de la capital que le corresponde". Añadió que la nueva sede representará "no solo una decisión, sino una decisión irreversible".
Durante la ceremonia, en la que participaron el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, y el alcalde de Jerusalén, Moshe Lion, el diplomático afirmó que Estados Unidos e Israel han combatido "hombro con hombro" contra lo que describió como la "amenaza del terrorismo internacional", y elogió la postura de Trump frente a Irán.
El embajador destacó que el arrendamiento del terreno será por 99 años, renovables, al costo simbólico de un dólar, y afirmó que la nueva embajada enviará al mundo el mensaje de que "Estados Unidos ha venido para quedarse" y que su asociación con Israel es "tan eterna como el hogar del pueblo judío".


