El uso de drones explosivos FPV (de visión en primera persona) por parte del movimiento libanés Hezbolá contra las fuerzas israelíes se ha convertido en uno de los principales motores del conflicto, informó el martes Foreign Policy, citando fuentes.
"Los drones son una 'mina de oro' para el grupo armado", afirmó un funcionario militar israelí. "Tienen un arma barata, no muy difícil de operar y letal para el otro lado. Y el otro lado hasta ahora no ha podido encontrarle una solución. Por lo tanto, pueden seguir usándola, y nuestra defensa será mayormente reactiva: con redes, escopetas o refugios. Mientras no tengamos una solución, seguirán usando esos drones FPV", agregó.
En el mismo contexto, la fuente señaló que los drones de Hezbolá son una de las razones por las que sus fuerzas han avanzado más hacia el interior del Líbano y continúan realizando operaciones y ataques en el país.
"Debido a los drones lanzados contra nosotros, tuvimos que mover la línea amarilla", dijo, refiriéndose al límite que marca la zona de amortiguación establecida por Israel en el sur del Líbano.
Según el funcionario, el gran problema son los drones que evaden los sistemas GPS. "Los drones no fibroópticos lanzados contra Israel fueron interceptados en su mayoría por [el sistema de defensa aérea] Cúpula de Hierro. Pero la Cúpula de Hierro no puede interceptar los drones fibroópticos", detalló.
"La cantidad de dinero que Hezbolá invierte en obtener y fabricar esos drones ni siquiera se acerca a lo que cuesta un solo interceptor de la Cúpula de Hierro", argumentó el informante.
Consultado sobre si Israel no estaba preparado para esta amenaza, el funcionario respondió: "Mi respuesta corta es 'sí'. [...] Podríamos haber estado mejor preparados si la situación hubiera sido diferente".