El Servicio Secreto de EE.UU. ignoró 102 transmisiones de radio en las que se alertaba de denuncias sobre la presencia de un pistolero, que al poco intentó asesinar al entonces expresidente Donald Trump en un acto de campaña en julio de 2024, recoge Reuters, que refiere a un informe presentado por el inspector general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), aparecido este jueves.
De acuerdo con el documento, el organismo encargado de velar por la seguridad de Trump no recibió los reportes oportunamente porque no estableció una sala de comunicaciones conjunta con las fuerzas del orden de Butler, Pensilvania, en las que se advertía de la presencia de un sospechoso, posteriormente identificado como Thomas Crooks.
"En cambio, descubrimos que el Servicio Secreto recibió solo cinco llamadas telefónicas y tres mensajes de texto sobre Crooks. Como resultado, los miembros del Servicio Secreto no alertaron al equipo de protección del presidente Trump sobre la presencia de una persona sospechosa", reza el texto.
Fallos graves
Crooks, que fue abatido en el lugar del atentado, abrió fuego mientras el entonces exmandatario y abanderado del Partido Republicano ofrecía un discurso ante sus seguidores. En el incidente murió un transeúnte y resultaron heridas otras personas más, incluido Trump. El perpetrador accedió a una azotea cercana en la que tenía vista directa hacia el político, pero no fue detectado hasta que se produjeron los disparos.
Según la agencia de noticias, el reporte presentado por el inspector del DHS incluye recomendaciones relativas al intercambio de información y a la solución de las "vulnerabilidades de visibilidad" antes de los eventos que involucren al presidente.
El Servicio Secreto concordó con esas apreciaciones. En un comunicado remitido a Reuters, un portavoz afirmó: "Muchas de estas recomendaciones ya se habían identificado... y desde entonces se han implementado como parte de nuestros esfuerzos de reforma en curso".
La investigación adelantada por el DHS reveló que horas antes de atentar contra Trump, Crooks usó un dron para sobrevolar el área, pero el Servicio Secreto fue incapaz de detectar su actividad porque su sistema antidrones estaba inoperativo.
En particular, el inspector aseguró que el sistema lo operaba entonces un único técnico "con escasa formación" que, además, nunca antes lo había probado. Así, el responsable tardó horas en determinar qué pasaba con el sistema antidrones, y durante esa ventana temporal, el perpetrador voló su dron durante nueve minutos sin que la seguridad reparara en ello.


