El líder de Juntos por el Perú y excandidato presidencial, Roberto Sánchez, condicionó su participación en el diálogo político convocado por la presidenta electa, Keiko Fujimori, a tres medidas: la libertad del exmandatario Pedro Castillo, la derogación de las llamadas "leyes procrimen" y la instalación de una comisión que investigue las muertes durante las protestas de fines de 2022 e inicios de 2023.
"Instalemos la comisión que investigue los crímenes del sur. Instalemos esa voluntad política para derogar las leyes procrímenes y, como sienten muchos peruanos, compatriotas, es una demanda ética la libertad del presidente Castillo. Cuando esos estándares se pongan adelante, estaremos dispuestos a dialogar siempre", declaró al medio local RPP.
Al mismo tiempo, anunció la construcción de "una coalición democrática" para hacer frente a lo que calificó como una "vocación autoritaria que hoy gobierna en el Perú desde el Parlamento".
