La corporación estatal rusa Rostec comenzó las entregas del cartucho 'antidrones' 'Mnogotochie' a las unidades militares, anunció este viernes la empresa.
La munición fue desarrollada por la firma Vysokotochnye Kompleksy en dos calibres, 5,45 y 7,62 milímetros, específicamente diseñada para disparar contra vehículos aéreos no tripulados. Su característica principal es una bala de tres elementos que se separa al disparar, aumentando la precisión del tiro y reduciendo las posibilidades de escape del blanco aéreo.
"La producción ya comenzó. Está en fabricación en serie. El primer lote experimental unitario ya está en las tropas", señaló el desarrollador del proyectil. El cartucho 'Mnogotochie' es compatible con todos los fusiles automáticos del calibre correspondiente, lo que elimina la necesidad de que los soldados porten escopetas adicionales para defenderse de los drones enemigos, indicó Rostec.
Las pruebas demostraron que estos cartuchos son muy efectivos contra drones: el calibre 5,45 mm atravesó por completo una tabla de pino de 25 milímetros a 50 metros de distancia, y el calibre 7,62 mm hizo lo mismo a 100 metros, perforando incluso una placa de acero de 0,8 milímetros. Pero lo más importante es que a más de 500 metros de distancia, estas balas pierden rápidamente su fuerza y se vuelven menos peligrosas para las personas y edificios en zonas urbanas. Esto es una gran ventaja comparado con las balas normales de 7,62 mm, que pueden ser letales hasta a 2-3 kilómetros de distancia.
💥🪖Así derriban su objetivo los cartuchos antidrones rusos con un disparo de Kaláshnikov
— Sepa Más (@Sepa_mass) July 3, 2026
Los cartuchos antidrones Mnogotochiye ('puntos suspensivos', en ruso) permiten neutralizar vehículos aéreos no tripulados incluso a tiradores no profesionales. pic.twitter.com/LytWebgn28

