El presidente del comité de empresa Bosch Mobility exigió la creación de una mesa redonda con representantes de empleadores, trabajadores y políticos para asegurar el futuro de la industria automotriz en Alemania, según Der Spiegel.
"No podemos seguir como hasta ahora", declaró Frank Sell a la revista, quien propuso formar un grupo de trabajo que no se disuelva hasta encontrar soluciones concretas para el sector.
La propuesta surge en medio de una crisis profunda que golpea a fabricantes y proveedores alemanes. Mercedes-Benz enfrenta protestas masivas tras exigir 40 horas semanales sin pago adicional, mientras Volkswagen prepara un plan radical de recortes que su director ejecutivo, Oliver Blume, presentará este jueves al consejo de supervisión. El sindicato IG Metall advirtió un "verano y otoño calientes" de movilizaciones, con más de 33.000 trabajadores participando en manifestaciones la semana pasada contra las medidas de austeridad propuestas por las automotrices.