El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró este lunes que dispone de pruebas que darían cuenta de irregularidades masivas en los escrutinios de la elección presidencial del pasado 21 de junio, en los que se otorgó la victoria al ultraderechista Abelardo de La Espriella.
"Nosotros tenemos toda la información sobre desde que servidor IP situado en los Angeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista –propietarios de la empresa Thomas Greg & Sons, encargada del preconteo y de la logística del conteo definitivo–, integrado a la operación de escrutinios se utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo [de la Espriella]", afirmó el mandatario en su perfil de X.
En sus palabras, "los algoritmos que viciaron el resultado electoral, se usaban con el censo electoral de los que nunca votan para ser reemplazados por votantes que podían hacerlo varias veces o sin votantes en las mesas de jurados homogéneos".
Nosotros tenemos toda la información sobre desde que servidor IP situado en los Angeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista, integrado a la operación de escrutinios se utilizaron algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo, los… https://t.co/JK7z8mMFp0
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 6, 2026
Para ilustrar su alegato, refirió que en las mesas de votación desplegadas en el extranjero, en las que De la Espriella "consiguió 177.000 votos por encima de [Iván] Cepeda", se detectó la presencia de jurados residentes en Colombia y no "en EE.UU. y España", "lo cual es ilegal", así como "electores llevados para el mundial de futbol que pudieron votar siete veces en las urnas con los nombres de los que nunca votan".
De acuerdo con Petro, este 'modus operandi' se habría repetido al interior del territorio colombiano, específicamente en "varias regiones" de los departamentos de Antioquia y Norte de Santander, así como en zonas de las ciudades de Medellín y Bogotá donde predominan las adherencias al conservadurismo político. "Por eso, mi hijo se encontró que a su nombre ya habían votado", sostuvo, sin precisar cuál de sus hijos habría sido víctima de usurpación de identidad.
Injerencia
El dignatario insistió en denunciar que el recientemente concluido proceso electoral en su país fue objeto de injerencias extranjeras. En primera instancia apuntó a "una empresa de inteligencia privada israelí de nombre BlackCube", que habría sido la encargada de suministrar "algoritmos viciados y otros apoyos" a Thomas Greg & Sons.
A esto sumó acusaciones contra Balart, una compañía "de 'lobby' a la que le pagaron millones de dólares para limpiar la imagen de Abelardo [de la Espriella]" –que calificó como "bastante sucia", así como de "convencer" al presidente estadounidense, Donald Trump, de respaldar públicamente al ultraderechista, pese a sus nexos con el paramilitarismo y el narcotráfico.
"Por mi charla telefónica con Trump pude constatar que él no sabía que yo no apoyaba a De la Espriella por sus viejas relaciones con el narcotráfico y el genocidio en Colombia. Ojalá, en medio de sus preocupaciones, tenga tiempo de llamar a sus cuerpos de inteligencia para que le digan quién es Abelardo de la Espriella, por qué es ciudadano norteamericano (sic) y quiénes son sus socios, incluido alias 'Boliche'", manifestó.
'Boliche' es el apodo de Jorge Luis Hernández Villazón, un exnarcotraficante y exparamilitar colombiano que fungió como informante de la DEA y el FBI por cerca de 25 años, implicado en tramas de extorsión y lavado de activos en EE.UU., reseña El Espectador. La semana previa, el excandidato Iván Cepeda sindicó a Hernández Villazón de tener un "estrecho vínculo" con De la Espriella, quien antes de implicarse en la política ejerció como abogado defensor de figuras ligadas al paramilitarismo.
"Fraude electoral"
Sobre esos alegatos, Petro afirmó: "El presidente de Colombia actual está ante las evidencias de un fraude electoral por vía algorítmica y con financiación extranjera, prohibida en nuestra Constitución", al tiempo que aseveró que lo sucedido ha sido "el más duro golpe a la soberanía nacional, desde la reconquista española en los años de la 'Patria Boba'".
"Los sistemas de ciberseguridad de la Registraduría que debieron detectar la entrada de algoritmos y la manipulación de formularios E14 desde el exterior, pertenecen a empresas privadas estadounidenses o israelíes", consideró.
Así las cosas, concluyó que la Registraduría, ente encargado de dirigir los procesos electorales en el país suramericano, "torpemente o corruptamente", entregó "la seguridad del voto del pueblo de Colombia a la empresas cuyos gobiernos que las controlan de acuerdo a su legislación nacional". "Ya tenían candidato en Colombia. Por eso, no hubo alarma", agregó.
El pasado sábado, Cepeda Castro, que ya había admitido su derrota ante De La Espriella en el balotaje, declaró en un acto de masas que no reconocía a su otrora contendor como presidente de la República. Además, reiteró su llamado a mantenerse en "desobediencia civil pacífica" si el presidente electo mantiene sus "graves amenazas", entre las que figuran la presunta intención de entregar la soberanía a EE.UU. y a Trump, desmantelar las reformas sociales, violar la Constitución y perseguir con violencia a la oposición.



