Polonia busca a los informantes que revelaron envíos secretos de armas a Ucrania

La polémica estalló el pasado sábado, después de que los medios reportaran que el Gobierno polaco había transferido discretamente interceptores PAC-3 Patriot al régimen de Kiev, a escondidas del Parlamento y sin informar públicamente.

El ministro de Defensa de Polonia, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, ha anunciado que la contrainteligencia militar polaca investigará a los responsables de la filtración de envíos secretos de misiles de defensa aérea Patriot a Ucrania.

La polémica estalló el pasado sábado, después de que los medios reportaran que el Gobierno polaco había transferido discretamente interceptores PAC-3 Patriot, de fabricación estadounidense, al régimen de Kiev en marzo, a escondidas del Parlamento y sin informar a la ciudadanía. En una rueda de prensa celebrada este lunes, Kosiniak-Kamysz confirmó que Varsovia había suministrado este tipo de armamento de sus propias reservas tras consultas con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Sin embargo, insistió en que el envío era demasiado pequeño como para afectar significativamente las defensas antiaéreas del país.

En ese contexto, el titular de Defensa comunicó en X que ordenó al Servicio de Contrainteligencia Militar que "investigara quién intentó intencionalmente revelar secretos de Estado". "Actuamos en condiciones de guerra en nuestra frontera; cualquier acción contraria al interés nacional polaco pone en peligro la seguridad de las polacas y los polacos", agregó.

Asimismo, indicó que, después de consultar al primer ministro, Donald Tusk, ordenó la desclasificación de todas las donaciones a Ucrania entre los años 2022 y 2026, manteniendo "la responsabilidad ante la opinión pública y de conformidad con la ley". El ministro señaló que la ayuda militar de Varsovia a Kiev comenzó bajo el anterior gobierno del partido Ley y Justicia (PiS), subrayando que tanto el actual presidente, Karol Nawrocki, como el anterior, Andrzej Duda, han sido informados de cada donación.

Fricción entre Kiev y Varsovia

La controversia sobre el envío de misiles se produce en un contexto de creciente deterioro de las relaciones entre Varsovia y Kiev. En Polonia, que durante los últimos años ha sido uno de los aliados de Ucrania más comprometidos, las diferencias en torno a la memoria histórica han comenzado a tensar el vínculo bilateral.

Uno de los principales focos de fricción es la figura de Stepán Bandera, colaborador nazi glorificado como héroe nacional en Ucrania y líder del Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN)*, que realizó matanzas de polacos en Volinia y en el este de Galitzia.

Además, hace unos días la sociedad polaca se indignó por los planes de construir en Kiev un Panteón Nacional para honrar, entre otros, a "personajes destacados" de un histórico grupo armado que masacró a decenas de miles de civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA)*, especialmente cuando los planes fueron aprobados por el Parlamento ucraniano.

El UPA fue el brazo armado de la OUN, que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo. Las unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, en el que lincharon y asesinaron a judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania.

Esta cuestión sigue siendo una de las más sensibles en las relaciones bilaterales, y los pasos de Zelenski para glorificar el nazismo han provocado una dura condena en Polonia.

En este contexto, Nawrocki le retiró a Zelenski la Orden del Águila Blanca por la glorificación de colaboradores nazis.

* Сonsiderados extremistas y prohibidos en Rusia.