El tribunal de apelación de París ha despejado este martes el camino de Marine Le Pen para postularse como candidata en las próximas elecciones presidenciales de Francia de 2027, al suavizar la prohibición de ocupar cargos electos.
El fallo mantiene el veredicto de culpabilidad por malversación de 2025, que determinó que la política y otros miembros de su partido Agrupación Nacional usaron indebidamente los fondos del Parlamento Europeo al pagar a personal del partido con dinero destinado a asistentes parlamentarios de la Unión Europea entre 2004 y 2016.
El tribunal de primera instancia condenó a Le Pen a una pena de prisión, suspendida a la espera de la decisión del tribunal de apelaciones, e impuso una prohibición de 5 años para ocupar cargos públicos.
Ahora, el juzgado ha rebajado su sentencia de prisión de cuatro años a tres, de los cuales uno sería de arresto domiciliario y dos serán en libertad condicional, y ha reducido su inhabilitación de cinco años a 45 meses, 30 de ellos condicionales.
Como el tribunal consideró que Le Pen ya ha cumplido los 15 meses de inhabilitación desde el 31 de marzo de 2025, la política ya puede aspirar a cargos públicos y presentarse legalmente a los comicios.
La única condición sería, si decide seguir adelante con la contienda presidencial, la necesidad de llevar una pulsera electrónica, algo que dijo que no acepta. Ahora está en sus manos decidir si es posible hacer campaña en 2027 con una pulsera de monitoreo como parte de su condena, que deberá cumplir en su domicilio.