El presidente de EE.UU., Donald Trump, confesó este miércoles que es "un gran admirador" de su homólogo chino, Xi Jinping.
Al referirse al conflicto con Irán, el inquilino de la Casa Blanca indicó en el marco de la cumbre de la OTAN en Turquía que Pekín trató bien a su país y "nunca entró en la guerra".
Así, recordó que durante una reunión con el líder del gigante asiático le dijo: "Espero que no vaya a entrar en la guerra porque no queremos eso". "Saben, él obtiene el 50 % de su petróleo del estrecho de Ormuz. Y nunca entró en la guerra. No le suministraron equipo", agregó.
"Saben, fue genial. Soy un gran admirador del presidente Xi", enfatizó.