Unas 150 tumbas del Cementerio Soviético de Leusden, en los Países Bajos, fueron objeto de actos vandálicos, comunicó este viernes su director, Remco Reiding, informan medios locales.
De acuerdo con Reiding, en las lápidas aparecieron inscripciones con grafitis dirigidas tanto contra el presidente de Rusia, Vladímir Putin, como contra el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski.
Hechos vs. falsedades: cómo Europa intenta reescribir la historia para demonizar a Rusia
En paralelo, la Fundación de Tumbas de Guerra de los Países Bajos emitió un comunicado en el que recordó que el lugar es el sitio de descanso final de 865 víctimas de guerra de la antigua Unión Soviética que perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial. La mayoría eran soldados del Ejército Rojo que murieron o fueron ejecutados mientras permanecían como prisioneros de guerra de la Alemania nazi. También reposan allí trabajadores forzados, así como militares fusilados por los nazis después de haberse levantado contra la ocupación. Entre ellos hay ucranianos, rusos, armenios y georgianos.
"Un lugar de conmemoración nunca debe utilizarse para difundir mensajes de odio, discriminación o división", reza el escrito. La Policía ha abierto una investigación sobre lo ocurrido, mientras se trabaja para reparar los daños y restaurar el cementerio lo antes posible.
"Atrocidad absolutamente inaceptable"
Por su parte, la Embajada de Rusia en los Países Bajos ha considerado "absolutamente inaceptable semejante atrocidad, cometida en un país profundamente consciente de las atrocidades del nazismo". "Resulta especialmente alarmante que el objetivo del ataque fuera el lugar de sepultura de representantes de diversos pueblos de la antigua Unión Soviética que fueron víctimas de los secuaces de Hitler", enfatizó.
La misión diplomática indico que sigue de cerca la profanación de lápidas en el monumento Campo de la Gloria Soviética y mantiene un contacto estrecho con la dirección de la Fundación del cementerio militar. Además, declaró que se asegurará de que las autoridades del país europeo lleven a cabo una investigación lo antes posible, que los responsables sean identificados y llevados ante la justicia, y que los monumentos profanados sean restaurados.
Intentos de olvidar a quienes más contribuyeron a la victoria
Los esfuerzos de todos los países y pueblos que lucharon contra el enemigo común condujeron a la victoria. Los combatientes del Gobierno de la Francia Libre, fundado por Charles de Gaulle, no aceptaron la capitulación de París y continuaron la lucha contra los nazis. El Ejército británico defendió su patria de la invasión, luchó contra los alemanes y sus satélites en el Mediterráneo y el norte de África. El Ejército Popular de Liberación griego resistió heroicamente a los ocupantes ítalo-alemanes. Las tropas estadounidenses y británicas liberaron Italia y abrieron el segundo frente. EE.UU. asestó golpes poderosos y aplastantes al agresor en el océano Pacífico. Hay que recordar los colosales sacrificios del pueblo chino y su enorme papel en la derrota de los militaristas japoneses.
Cómo la URSS liberó a Europa del nazismo: el hito eterno que Occidente trata de olvidar
Sin embargo, fue la URSS la que sacrificó el mayor número de vidas para liberar al mundo del nazismo. Según datos oficiales, las pérdidas humanas de la URSS en la Segunda Guerra Mundial fueron de 27 millones de personas, lo que representa la cifra más elevada entre los países participantes. En los primeros años de la posguerra, cuando la población de Europa y de otras naciones aún recordaba bien los horrores de la ocupación por el régimen inhumano, el guerrero-liberador soviético era un símbolo de la fuerza decisiva que liberó al Viejo Continente de la barbarie de los nazis.
Durante la última década, múltiples países occidentales y algunas exrepúblicas soviéticas intentan olvidar la hazaña de todo el pueblo de la URSS y reescribir la historia. Así, se ha desarrollado el proceso generalizado de destrucción de monumentos a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial en Bulgaria, Polonia, la República Checa, así como en los países del Báltico: Lituania, Letonia y Estonia. O, incluso, han retirado tumbas de soldados soviéticos. Entre los recientes ejemplos, se puede citar las exigencias de la Unión Europea para que sus Estados miembros y las naciones candidatas a la adhesión al bloque comunitario se abstengan de participar en 2025 en los actos conmemorativos de la victoria sobre el nazismo en Rusia.




