Un crucero fletado por la compañía Atlantis Events para un viaje temático LGBTQ+* ha recibido la negativa de Egipto para atracar en sus puertos, después de que Turquía ya le hubiera denegado el acceso a principios de esta semana. Así, los organizadores de la travesía se vieron obligados a modificar el itinerario del viaje por segunda vez consecutiva, según informó este jueves la empresa naviera, citada por The Guardian.
Se trata de la embarcación Scarlet Lady, de la compañía Virgin Voyages, que zarpó el pasado domingo desde Atenas con destino a Venecia en un recorrido de diez días que incluía paradas en Turquía y Egipto. No obstante, por la mañana de este jueves, los viajeros fueron informados a través de una carta colocada bajo la puerta de sus camarotes de que Egipto había denegado la entrada del barco a sus aguas, por lo que la escala en Alejandría había sido cancelada.
A su vez, Rich Campbell, director ejecutivo de Atlantis Events, escribió que tanto Atlantis como Virgin Voyages trabajaron "incansablemente" para que la visita a Egipto fuera posible y recordó que el año pasado se realizó un itinerario similar sin incidentes.
El veto turco
Asimismo, los organizadores precisaron que el rechazo egipcio se produce apenas unos días después de que Turquía prohibiera el atraque del crucero. Las autoridades turcas justificaron entonces su decisión alegando que la embarcación había sido fletada por "grupos conocidos por comportamientos que no se alinean con la estructura de su sociedad y sus valores morales".
También añadieron que la llegada del barco "generó una importante preocupación pública" en la provincia donde debía atracar. "No existe absolutamente ninguna posibilidad de que el grupo en cuestión visite nuestra provincia para un evento de esta naturaleza", se informó. Mientras tanto, Egipto aún no ha explicado la razón de su decisión.
Por su parte, Kyle Olsen, propietario de otra empresa turística LGBTQ+, consideró que la decisión de El Cairo podría no haberse producido sin la previa prohibición de Turquía. "Me preocupa que otros países se sientan animados a prohibir también los cruceros gay en sus puertos", declaró.
Asimismo, Olsen, que tiene amigos a bordo, explicó que la parada en el país africano era uno de los momentos más esperados del viaje. "Muchos pasajeros habían pagado mucho dinero por excursiones privadas para ver las pirámides y los museos. Iba a ser el viaje de sus vidas, pero ahora están en un limbo", destacó, al tiempo que calificó la decisión egipcia como "literalmente de última hora", ya que "la noche previa [al rechazo] todo estaba bien".
*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.